CONEJO

Los conejos y liebres son mamíferos del orden lagomorpha, (lagus, conejo, morpha, forma), forma de conejo. En general, los conejos son más pequeños que las liebres.
México es el país con mayor variedad de lagomorfos: nueve especies de conejos —ocho de la familia Sylvilagus y una, de Romerolagus— más cinco variedades de liebres de la familia Lepus. La mayoría son endémicos. Viven en madrigueras, huecos de los árboles, entre pastizales o milpas.
De las liebres, tres son exclusivas de nuestro país. La liebre torda (Lepus callotis), la encontramos desde la Región Altiplano Norte (Chihuahua) hasta la Región Altiplano Sur (Oaxaca). Es un animal de talla mediana y de color gris claro a pardo. La liebre tropical (Lepus flavigularis), similar a la liebre torda, localizada en la Región Altiplano Sur (Istmo de Tehuantepec, Oaxaca) y la liebre negra (Lepus insularis), de tamaño moderado, la ubicamos sólo en la Región Baja California (Isla Espíritu Santo, Golfo de California). Los conejos Sylvilagus habitan únicamente en América. El conejo castellano (Sylvilagus floridanus), es el conejo silvestre más común en México. Además están el conejo del desierto (Sylvtlagus auduboni), el conejo tropical (Sylvilagus brasitensis) y el matorralero (Sylvilagus bachmani); destacando por su tamaño, el conejo montés o mexicano (Sylvilagus cunicularius).
El zacatuche o teporingo (Romerolagus diaz) es una variedad de conejo considerado como primitivo debido a su estructura ósea. Sin embargo, algunos estudiosos lo relacionan más con las liebres. Hoy el teporingo es una especie protegida y están prohibidos la caza y el consumo del mismo.
Conejos y liebres tienen gran importancia ecológica, por ser alimento de otros animales (coyotes, comadrejas, cacomiztles, halcones, águilas, búhos y ciertas serpientes). A su vez, los conejos consumen pastos, hierbas, arbustos y partes tiernas de los árboles, y contribuyen a la dispersión de distintas especies de plantas, al consumir sus semillas en un lugar y defecarlas en otro diferente. Sin embargo, pueden convertirse en plaga cuando se establecen en un sembradío.
Son fuente de alimento para consumo humano. Dentro de los mamíferos, conejos y liebres destacan por ser las presas más cazadas para tal objetivo. Esta actividad data de tiempos prehispánicos. Algunos de los nombres indígenas son tochtli (náhuatl), t'ul (maya) y juá (otomí). En la actualidad existen criaderos para la explotación de la carne.
Los mexicas y los mayas los asociaban con la luna. Los primeros utilizaban su glifo para el octavo día de la semana; lo relacionaba con el punto cardenal correspondiente al sur; el dios conejo ometochtli era la divinidad de la embriaguez, de quienes hacían y vendían pulque.
Aprovechamos la carne de conejos y liebres asada o rostizada; los marinamos en distintos adobos o salsas, y los cocinados en horno de tierra o gas; la carne cortada en piezas y cocida, puede incorporarse en guisos caldosos, moles, pepianes o salsas de todo tipo; cruda, acompañada de otros ingredientes y alguna salsa, son envueltos en penca de maguey u hojas de plátano, y cocinados en horno de tierra o gas.

Recetas

Ximbó de conejo