NOPAL. XOCONOSTLE

El término nopal proviene del náhuatl nopalli, y designaba a las cactáceas de tallos planos, en forma de raqueta.
Las distintas variedades de nopal son plantas pertenecientes a la familia de las cactáceas y al género Opuntia, originarias de América. En nuestro territorio contamos con 140 especies de las 250 que existen en el continente; de las primeras, solamente cuatro han sido aprovechadas para consumo humano.
Al principio sólo los retoños se consumían como alimento; con el paso del tiempo, las plantas fueron domesticadas, y la especie de mayor cultivo en México para tal fin, es Opundia ficus indica.
El nopal de esta especie cuenta con tallos planos en forma de paleta, cubiertos de pequeños agrupamientos de pelos rígidos llamados gloquidios (espinas); coloración en tonos de verde; si la planta es joven, sus hojas dan la apariencia de escamas; pierde la parte inferior, que da pie a un tallo leñoso, que otorga a la planta el aspecto de árbol. Cuenta con flores coloridas, que se consumidas como complemento de caldos y guisos caldosos; frutos medianos llamados tunas, con espinas pequeñas o sin ellas, de pulpa carnosa y dulce, blanca o colorida, que contiene numerosas semillas pequeñas y duras. Estos frutos son aprovechados frescos como postre, o en aguas frescas, nieves, paletas heladas y, para alargar su temporada, cristalizadas.
Los tallos frescos son preparados en licuado; asados, son consumidos solos en tacos; cocidos, en ensaladas o escabeches, caldos, guisos caldosos o con salsas; como relleno de antojitos y guarnición; incluso son preservados al cristalizarlos o en almíbar.
La planta presenta pocas exigencias en su manejo; gran tolerancia hacia suelos pobres en nutrientes o sometidos a deficientes métodos de riego. Por ello, sobrevive tanto en el desierto como en la nieve. Los localizamos en zonas áridas y semiáridas de México. Tarda cinco años en alcanzar su edad productiva; da verdura dos veces al año, y frutos una vez al año. La presencia de estos nopales cerca de áreas de cultivo es importante para que los suelos conserven humedad y logren mantenerse fértiles.
Alimento rico en agua, fibra, calcio y potasio. Debido a su cantidad de fibra, disminuye las concentraciones de colesterol, triglicéridos y glucosa en sangre, además de ser materia prima en productos medicinales y cosméticos.
La mayor producción y consumo de esta variedad de nopal como verdura, están localizados en el Altiplano Central (Distrito Federal es el mayor productor, seguido de Morelos y Estado de México). Los mejores ejemplares se dan de marzo a noviembre.
La mayor producción y consumo de frutos, están localizados en el Altiplano Central (Guanajuato, Jalisco, Aguascalientes, Zacatecas, San Luis Potosí y Durango). Los mejores ejemplares se dan de julio a septiembre.
El xoconostle (Opuntia joconostle), derivado del náhuatl xoconochtli: xococ, agrio y nochtli, tuna; llamado también joconostle o soconostle.
Planta de zonas semidesérticas de México, donde existen entre nueve y 15 variedades; las más comunes, cuaresmeño (cultivado) y burro o blanco (silvestre). Los nopales de esta especie no son consumidos por ser excesivamente fibrosos; los frutos son de sabor ácido, de tamaño pequeño; contienen menos agua y, por lo tanto, menos glucosa.
El xoconostle aporta al organismo importantes cantidades de fibra vitaminas A, C y K; calcio, magnesio, potasio, hierro y cobre.
La mayor producción y consumo de xoconostle cuaresmeño, están localizados en el Altiplano Central (San Luis Potosí, estado de México, Hidalgo, Puebla y Querétaro; en menor proporción, Aguascalientes, Zacatecas y Guanajuato). Los mejores ejemplares se obtienen de julio a octubre.
Lo aprovechamos acompañando caldos de olla; asado, en salsas picantes o picos de gallo; cristalizado o en mermelada; orejones dulces, salados y enchilados; deshidratado natural, y en licor.

Recetas

NOPAL
Ximbó de conejo

XOCONOSTLE
Mole de olla
Dulce de xoconostle