TEJOCOTE

El tejocote y sus variedades pertenecen al género Crataegus, compuesto por especies de árboles pequeños de la familia Rosaceae, nativas de México y algunas zonas de Guatemala y en general de la Zona Andina (áreas de bosques de montaña y tropical).
En nuestro país contamos con 13 especies de tejocote; las más comunes, Crataegus pubescens (sinonimia Crataegus mexicana) y Crataegus gracilior, distribuidas en las zonas montañosas, y Crataegus greggiana (tejocote rojo) localizada en la Región Altiplano Norte (Coahuila y Nuevo León).
El nombre de tejocote proviene del náhuatl texócotl, fruta dura y ácida; llamado también manzanita o manzanilla.
El tejocotero (árbol) llega a medir de 4 a 10 metros de altura; está provisto de espinas y tiene hojas ovaladas o de forma de diamante, y flores blancas. Los frutos son globosos con forma de manzanitas, de color amarillo verdoso y, al madurar, naranja con diminutos puntos cafés; de cáscara suave, delgada y comestible; pulpa color naranja claro, de sabor agridulce y perfumado, que contiene de cuatro a seis semillas pequeñas, duras y de color café.
Los tejocotes sobresalen por su alto contenido de pectina y vitamina C.
Los mejores frutos son obtenidos en la temporada que va de octubre a enero; la mayor producción está localizada en las regiones Altiplano Central (Puebla, mayor productor, en menor escala, Jalisco, Zacatecas y Estado de México) y Altiplano Sur (Oaxaca).
Aprovechamos los tejocotes, colocados en la ofrenda del Día de Muertos; hervidos en agua, acompañados de otras frutas y especias, en los tradicionales ponches decembrinos; frescos, los consumimos como parte de la fruta que contienen las piñatas de esa misma temporada; como base de atoles, salsas dulces y picantes. Para alargar su temporada, los cocemos en almíbar o elaboramos jalea, ate y mermelada.
Los frutos contienen un alto contenido de pectina que, al ser procesada, es utilizada por la industria alimentaria, cosmética, farmacéutica, textil y metalúrgica.
En la medicina tradicional, los tejocotes, preparados en infusión, sirven como preventivo o aminoran los malestares de enfermedades respiratorias; son útiles en algunas enfermedades del aparato digestivo como diarrea, amibas y disentería; padecimientos de los riñones, para adelgazar, mejorar la circulación coronaria, moderar las contracciones en caso de taquicardia, y como diurético.

Recetas

Dulce de tejocote