DULCE DE TEJOCOTE 6 porciones

INGREDIENTES

2 l de agua
1 kg de tejocotes firmes
½ kg de azúcar
2 rajas de canela de 10 cm
½ cucharadita de semillas de anís
3 clavos de olor
4 granos de pimienta gorda

PROCEDIMIENTO

Calentar el agua en una olla a fuego alto. Al hervor, introducir los tejocotes. Cuando la piel de la fruta da la impresión de haberse inflado, disminuir el fuego y pelar uno a uno los tejocotes. Pelada cada fruta, debe regresar al agua caliente para continuar su cocción y evitar la oxidación de la pulpa. Envolver las cáscaras en un trapito limpio o gasa; hacer un amarradito e incorporar a la olla. Continuar la cocción hasta que los tejocotes estén suaves pero firmes. Retirar el amarradito y la fruta, bañar los tejocotes con un poco del líquido de cocción y reservar.
Colar el líquido y regresar a la olla. Agregar el azúcar y las especias, cocinar a fuego medio. Hervir hasta conseguir la consistencia de un jarabe (almíbar). Llegado este momento, disminuir el fuego e incorporar los tejocotes escurridos. Mantener el hervor durante 10 minutos más. Enfriar a temperatura ambiente.
Servir el dulce en platitos hondos o guardar en frascos de vidrio esterilizados.

GLOSA

En el México antiguo, se utilizaban como endulzantes la miel que producían las abejas meliponas y las avispas, así como el jarabe obtenido de la ebullición del aguamiel proveniente del maguey. A la llegada de los conquistadores, estas fuentes de sabor dulce fueron sustituidas en gran parte por la miel de abejas europeas y el azúcar, principalmente. Esta última, aunada a las frutas locales y las introducidas de otras latitudes, permitieron, a través de técnicas de preparación como el dulce de tejocote, conservar las frutas para ser consumidas fuera de su temporada de cosecha.

Productos

Tejocote