CUCHARAS Y MOLINILLOS

El uso y fabricación de cucharas está extendido en todo el país. Para la preparación de las comidas saladas y dulces en cazuelas, ollas y cazos, es frecuente que las cocineras prefieran las de madera de pino, granadillo y copal, de formas y tamaños diversos según las necesidades: más hondas cuando se cocinan salsas y moles, más aplanadas para los arroces; lisas o labradas, pero siempre terminadas con la madera al natural.
Los molinillos se hacen preferentemente de madera, en tornos eléctricos y en torno de pie o violín. Éste último ya sólo en los estados de México y Michoacán. También los hay de metal —batidores de globo— y hasta naturales, como las varitas que se usan para levantar el popo en Veracruz. Los más hermosos molinillos de madera torneada y decorados salen de manos artesanas de los estados de Michoacán, México y Oaxaca. En la región de la Península de Yucatán, las chocolateras de madera ahuecada llevan integrado el molinillo en la tapa. Con los molinillos se levanta la espuma del chocolate y la del tejate de Oaxaca, fresca bebida perfumada de origen prehispánico elaborada con maíz y cacao.